sábado, 1 de marzo de 2014

El invierno que se va

Se nos va un invierno que, al menos en la ciudad de Valencia, este año no ha querido presentarse, aunque tampoco cabe confiarse, puesto que podría hacer de las suyas por fallas, como ha ocurrido alguna que otra vez.
Por el momento se echan de menos esas caras ateridas de frío y el gesto encogido por las calles. Y también que alguno quiera presumir: Hace unos pocos años, dos o tres, un día en que el termómetro marcaba cuatro grados centígrados vi a un joven en manga corta, que no demostraba ningún tipo de sufrimiento por ir de este modo.
En invierno las rosas no están, pero eso no significa que hayan desaparecido. Simplemente, están recobrando fuerzas, a la espera de que llegue su hora y puedan regalar al mundo su belleza y su aroma. Todo es bueno en las rosas. Quien se pincha es porque quiere.
Pero John quiere que hable de las cosas pequeñas y Salvador me sugirió que dedicase mi atención a la ameba. No se me ocurre nada acerca de las amebas, pero veamos lo que dice Cervantes de los mosquitos, que tampoco son muy grandes: Suele ofender más un mosquito de lo que puede favorecer un águila. De todos modos, tampoco hay que maldecir a los mosquitos. Gracias a ellos, y hasta hace pocos años, yo veía planear a las golondrinas.
Los mosquitos son pequeños y a las rosas les llegará su momento, sin embargo el invierno no llega y su tiempo se acaba. Pablo Neruda lo dijo así en su Jardín de invierno: pertenezco a la tierra y a su invierno. Manuel Machado terminó su poema La canción de invierno con unas recomendaciones: Encendamos la lámpara en los propios altares.../y tengamos, en estas horas crepusculares,/una mujer al lado, en el hogar un leño...,/y un libro que nos lleve desde la prosa al sueño. Juan Ramón Jiménez, en su Canción de Invierno, también piensa en los pájaros: Yo no sé dónde cantan/los pájaros (cantan, cantan),/los pájaros que cantan.

1 comentario:

Asturianín dijo...

Pues en el Cantábrico vamos bien servidos de invierno. Aún nos dura. ¿Queréis un poco?

Buen fin de semana, Vicente.