viernes, 9 de enero de 2015

Cervantes visto por Mariano Benlliure

Frente al Colegio Nacional Cervantes, en el jardincillo de la calle Guillén de Castro, se alza el singular monumento con el que el escultor Mariano Benlliure homenajeó a Cervantes. Estuvo situado en un principio en la Plaza del Pintor Pinazo, que entonces tenía otro nombre, hasta que fue trasladada a su emplazamiento actual. Unos pocos decenios más tarde se instaló la alberca con surtidores en cuyo centro está situado.
La interpretación del escultor es magistral, puesto que Don Quijote sostiene con sus manos, por encima de su cabeza, el busto de Cervantes. Bajo los pies tiene cuatro grandes libros y se puede leer el título de dos de ellos, Orlando furioso y Amadís de Gaula.
Quizá este monumento de unos de los mejores escultores españoles sea muy poco conocido fuera de Valencia. No es extraño que las cosas de mérito pasen desapercibidas.
Una alberca, un pedestal y un personaje mundialmente conocido y admirado que eleva por encima de su cabeza a su creador. El personaje, con sus andanzas y desventuras, nos llevó a conocer las interioridades de quien lo imaginó. Su alma es quizá una de las más elevadas con las que puede identificarse un español, pero también un idealista de cualquier lugar. Porque si don Quijote es típicamente español, no por ello puede dejar de ser admirado y comprendido en otros lugares.
No es loable que los haya que quieran renunciar a la literatura de Cervantes, por su tipismo español, o por su lugar de nacimiento, como tampoco lo es que se renuncie a otros autores por motivos similares.
El talento de Benlliure supo valorar el mérito cervantino. Y lo que corresponde es homenajear al escultor. El monumento bien merece que el viandante se detenga por unos momentos a contemplar la obra y que piense mientras lo hace en que merece la pena esforzarse, porque del esfuerzo siempre surgen cosas que merecen la pena, cada una en su dimensión.
Vicente Torres

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias, Vicente.
Desconocía el monumento. Iré a verlo.
Un genio visto por otro genio.
Magister

viejecita dijo...

Me ha gustado mucho el artículo. En mi familia, hay mucha afición por Benlliure, entre otras cosas, porque el abuelo de mi madre, que debía ser amigo suyo, y del que hizo una caricatura en bronce, en plan forzudo de las cavernas, promovió la suscripción popular para que se le encargara el monumento a Martinez Campos que está en el retiro.

Pero, precisamente por eso, ni siquiera sabía que hubiera nacido en Valencia, y desconocía la mayor parte de sus esculturas. He ido a Google, y he estado disfrutando con imágenes de ellas, y procuraré verlas in res, en cuanto pueda. Por tanto:

¡ Muchas gracias !

Bruno dijo...

¡Vicenteeee! ¡Pon una foto de la estatua, no de la alberca!

Bonnie E. Parker dijo...

Hola Vicente,
Conozco la obra de Benllure y su vida porque fue marido de una grande de mi pueblo, Haro y que fue la gran Lucrecia Arana.
Muchas gracias por recordármelo.
Abrazos.

María del Rosario Pallás Caballero dijo...

Precisamente, el pasado domingo, al pasar con el coche, claro, me llevaban de copiloto, me fijé en la inscripción de la escultura: "A Cervantes". Y exclamé: "¡Anda, mira, delante del Colegio Cervantes...!
Este artículo me añade información. No me hace ahora falta buscarla. JEjejejej. ¡Gracias!
¡Creo, que el lugar es idóneo!