lunes, 18 de mayo de 2015

Con respecto al afán de superación

Queda muy bonito decir que se admira el afán de superación, pero esta afirmación puede tener la finalidad de enmascarar la frivolidad de quien lo dice.
El citado afán está muy bien que se estimule en los ámbitos apropiados y en las personas susceptibles de tenerlo. En conversaciones mundanas está fuera de lugar muchas veces. A menudo, quienes lo dicen muestran cierto desinterés por las personas con las que hablan, sin que en ningún momento traten de averiguar si ellas se da o no dicho afán. Si su admiración o respeto por él fuera el que anuncian se comportarían de otro modo con la gente.
Tampoco conviene el papel de los genes. Algunas de las personas que han logrado superar los problemas dificilísimos que les ha planteado la vida han tenido la suerte de que su genética les ha empujado a ello. La voluntad es muy importante, pero ésta también viene dada, en mayor o menor medida, por los genes. Digo estas cosas para dejar constancia de que las cosas no son tan fáciles como puede parecer a simple vista. No se trata de que alguien diga: voy a tratar de superarme, y ya está. Es más complicado.
Y del mismo modo que hay gente que no se arredra ante los obstáculos, también la hay que se hunde a la mínima dificultad. ¿Quienes dicen que admiran el afán de superación desprecian a estos otros? A lo mejor tampoco es cierto. Quizá sea que no saben lo que dicen, porque puede darse el caso de que en su entorno tengan otras personas así y las traten con mucho cuidado.
Al final, lo que descubre ese modo de hablar es que a quienes utilizan esas expresiones tan a la ligera el ser humano les importa poco. Les interesan únicamente las personas que están en sus círculos. Y a pesar de esa evidencia es posible que digan eso de que el hombre es un fin en sí mismo y no un medio.

4 comentarios:

Isabel Barceló Chico dijo...

Creo, como tú, que demasiadas veces se atribuye el éxito al afán de superación y el no éxito a que una persona "no ha tenido afán de superación" como si todo dependiera exclusivamente de la voluntad del sujeto. Estoy contigo: muchas veces hay crueldad en esa postura, pues las situaciones de desventaja pocas veces se pueden superar si no se dan, además, otros factores: los medios, la riqueza (p.e.), las condiciones sociales, las propias capacidades - como tú indicas - el apoyo que reciban y la suerte. Sí, también la suerte influye. Saludos cordiales.

diego herrera rodriguez dijo...

Si criamos un animal como una persona, y la persona y el animal lo los criamos entre algodones,
si los tiramos al monte para que se vusquen la vida, posiblemente no consigan salir adelante, independientemente de la genética que tengan.
De esto podemos sacar buena nota, en los animales que nunca se tuvieron que buscar la vida por si solos.

diego herrera rodriguez dijo...

Si criamos un animal como una persona, y la persona y el animal lo los criamos entre algodones,
si los tiramos al monte para que se vusquen la vida, posiblemente no consigan salir adelante, independientemente de la genética que tengan.
De esto podemos sacar buena nota, en los animales que nunca se tuvieron que buscar la vida por si solos.

Blanca ST dijo...

Comparto totalmente tu visión sobre este tema. Un abrazo.